Cómo hacer sopa de ajo o sopa castellana en 5 pasos
Para hacer sopa de ajo o sopa castellana, sofríe ajo y pan, incorpora el pimentón fuera del fuego y añade enseguida agua o caldo caliente. Deja que el pan se ablande y termina con huevo batido bien cocinado. El punto decisivo está al principio: si el ajo o el pimentón se queman, el amargor pasa a toda la cazuela.

Esta versión es para cuatro primeros platos, con huevo batido y sin jamón en la base. El pan queda tierno, con algunos trozos reconocibles. Puedes dejarla más ligada deshaciendo parte de la miga; abajo tienes cómo ajustar el espesor sin perder el control de la sal.
Ingredientes y utensilios
- 100 g de pan de hogaza del día anterior, sin moho, en rebanadas finas.
- 3 dientes de ajo pelados.
- 50 ml de aceite de oliva.
- 1 cucharada rasa de pimentón dulce.
- 1 litro de agua caliente o caldo suave poco salado.
- 2 huevos medianos.
- Sal, que se ajusta al final.
- Opcional: 50 g de jamón curado en dados pequeños.
Ten preparada una cazuela, una cuchara, un cuenco para batir el huevo y un termómetro de cocina con sonda. Calcula unos 30–40 minutos como orientación, según el fuego y el pan. Alérgenos: esta fórmula contiene gluten (trigo) y huevo; revisa también la etiqueta del caldo, si lo utilizas.
Cómo hacer la sopa de ajo paso a paso
1. Corta el pan y prepara el líquido
Usa un pan con miga firme que pueda absorber líquido. Corta rebanadas de aproximadamente medio centímetro; si son muy grandes, pártelas para poder manejarlas dentro de la cazuela. Lamina los ajos con un grosor parecido para que no se quemen unos mientras otros siguen crudos.
Deja el agua o caldo caliente listo antes de empezar el sofrito: una vez incorporado el pimentón no conviene detenerse a buscarlo.
2. Cocina el ajo y rehoga el pan
Calienta el aceite a fuego medio-bajo y añade el ajo. Remueve y vigila sus bordes: busca un color pajizo claro, sin llegar a un marrón oscuro. Si usas el jamón opcional, añádelo ahora y rehógalo brevemente. Incorpora después el pan y dale unas vueltas para que se impregne del aceite aromatizado.

3. Añade el pimentón sin quemarlo
Retira la cazuela del fuego. Espolvorea el pimentón y remueve lo justo para repartirlo; vierte inmediatamente el líquido caliente, con cuidado de las salpicaduras. No dejes el pimentón friéndose mientras preparas el siguiente ingrediente.
Vuelve a poner la cazuela al fuego y lleva a un hervor suave. No hace falta que el caldo borbotee con fuerza.
4. Cuece y ajusta la textura
Cocina unos 15 minutos a fuego suave como punto de partida, removiendo de vez en cuando. Comprueba que el pan esté completamente blando; el tiempo cambia con su sequedad y grosor. Si quieres conservar trozos, mueve con suavidad. Para una sopa más ligada, deshaz parte del pan contra la pared de la cazuela.

Si queda demasiado espesa, incorpora agua caliente en pequeñas cantidades, por ejemplo 50 ml cada vez. Remueve y valora antes de añadir más. Prueba la sal después de este ajuste, especialmente si has utilizado caldo o jamón.
5. Incorpora el huevo batido y comprueba la cocción
Casca los huevos de uno en uno en un recipiente aparte y bátelos. Añádelos en hilo a la sopa caliente mientras remueves para formar hebras, y continúa cocinando. Lava las manos y los utensilios que hayan tocado huevo crudo.
No cuentes un par de minutos desde que echas el huevo como garantía. Comprueba con una sonda limpia que toda la mezcla alcanza al menos 75 °C durante 30 segundos, midiendo en varios puntos sin tocar el fondo. Es una combinación de temperatura y tiempo recogida por la ACSA. El huevo debe quedar cuajado, sin zonas líquidas. Sirve la sopa caliente con cuidado.
¿Huevo entero, sin huevo o sin jamón?
El huevo entero escalfado es otra presentación, pero necesita su propio control de cocción: no copies los tiempos de las hebras batidas. Para mantener esta receta sencilla, puedes preparar la base sin huevo y añadir al servir huevo duro completamente cuajado y troceado.
El jamón es opcional. Si omites también el huevo y eliges agua o caldo vegetal, tendrás una base sin esos ingredientes animales; revisa las etiquetas de los productos que uses.
Cómo corregir amargor, sal y espesor
| Qué ocurre | Qué hacer |
|---|---|
| Sabor quemado y amargo | Si detectas ajo o pimentón quemado en el sofrito, empieza de nuevo. Añadir más caldo no elimina ese sabor. |
| Demasiada sal | Alarga con agua caliente poco a poco. No añadas más caldo salado ni jamón. |
| Muy espesa | Añade pequeñas cantidades de agua caliente y remueve. El pan seguirá absorbiendo líquido al reposar. |
| Demasiado líquida | Deshaz parte del pan ya cocido y deja unos minutos de cocción suave, vigilando el fondo. |
Cómo guardar y recalentar la sopa
Si sobra, repártela en recipientes pequeños y poco profundos y refrigera pronto, a 4 °C o menos. Consume las sobras refrigeradas en tres o cuatro días como máximo, siguiendo la pauta general de la FDA para platos con huevo. No dejes la cazuela esperando a enfriarse durante horas: el límite general fuera de refrigeración es de dos horas, o una hora por encima de 32 °C. Son límites máximos, no tiempos de espera recomendados.
Recalienta únicamente lo que vayas a comer, removiendo, hasta alcanzar al menos 70 °C durante dos minutos en toda la porción, comprobados con sonda. Puedes necesitar algo de agua porque el pan espesa la sopa al guardarla. Si desconoces cómo se ha conservado, no intentes recuperarla recociéndola.
Fuentes de la receta
La base se apoya en la receta del portal oficial de turismo de España. Las pautas térmicas proceden de la ACSA; los límites fuera del frigorífico, de las recomendaciones de la FDA sobre platos con huevo. Fuentes revisadas el 23 de octubre de 2026.
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