Cómo hacer salmorejo: 5 pasos para una crema fina

Para hacer salmorejo cordobés, tritura tomate maduro, hidrata el pan en ese tomate y bate con ajo, sal y aceite de oliva. Debe quedar una crema que caiga de la cuchara de forma continua, sin trozos de pan ni un cerco de aceite. Ajusta la textura antes de añadir más ingredientes: unos minutos de reposo o de batido pueden evitar que acabes con demasiado pan.

Ingredientes del salmorejo clásico y cantidades

La base lleva cinco ingredientes. El huevo y el jamón se añaden al servir; no se trituran dentro de la crema.

Ficha de la recetaCantidad o tiempo orientativo
Raciones4 como entrante
Trabajo activo15 minutos
Hidratación del pan10 minutos
Enfriado1–2 horas, hasta que esté frío
Tiempo total1 hora y 25 minutos a 2 horas y 25 minutos
EquipoBatidora, recipiente alto, báscula y colador fino opcional
  • 1 kg de tomates maduros, pesados antes de retirar el pedúnculo.
  • 200 g de pan de miga densa, sin partes quemadas ni corteza muy dura.
  • 100 g de aceite de oliva virgen extra, aproximadamente 110 ml.
  • 1 diente de ajo pequeño: empieza usando medio.
  • 5 g de sal para empezar; ajusta al probar.
  • Guarnición opcional: 2 huevos cocidos y 60 g de jamón picado.

Las cantidades de tomate, pan y aceite mantienen la proporción de la receta institucional de Spain.info. Aquí se dosifican ajo y sal para poder rectificar al final.

Alérgenos: el pan de trigo contiene gluten. La guarnición añade huevo. Revisa el etiquetado si utilizas otros productos preparados.

Qué tomate y qué pan facilitan la textura

Elige tomates maduros, carnosos y con buen sabor. Los de pera sirven, pero importa más la madurez que el nombre. Descarta piezas con moho o deterioradas.

La telera cordobesa o un pan blanco de miga compacta permiten espesar sin dejar una mezcla aireada. El pan del día anterior funciona si se hidrata bien. Un pan muy seco necesita más espera; un pan de molde dulce cambia el sabor. Pesa el pan, porque dos trozos del mismo tamaño pueden contener cantidades muy distintas de miga.

Cómo hacer salmorejo en 5 pasos

1. Lava y prepara el tomate

Lávate las manos y utiliza tabla y cuchillo limpios. Lava los tomates bajo agua corriente antes de cortarlos, retira el pedúnculo y trocéalos. No hace falta escaldarlos para esta elaboración.

2. Tritura y decide si necesitas colarlo

Bate el tomate hasta obtener una mezcla uniforme. Detén la máquina para comprobarla: si se notan pieles al pasar una pequeña cantidad entre dos cucharas, cuélala ahora. Presiona suavemente la pulpa sobre la malla.

Salmorejo triturado hasta obtener una crema uniforme antes de añadir la guarnición.

Con una batidora potente puede bastar la trituración. Con una de mano, trabaja en tandas si el recipiente está muy lleno y respeta sus límites de funcionamiento. Evita levantar las cuchillas mientras giran.

Salmorejo pasando por un colador fino para retirar pieles y obtener una textura más fina.

3. Hidrata el pan en la mezcla

Trocea el pan y sumérgelo en el tomate triturado. Espera unos 10 minutos, o hasta poder aplastar la miga con una cuchara sin encontrar un centro duro. No lo remojes además en agua: introducirías un líquido que esta ficha no contempla.

Si el pan sigue rígido, dale más tiempo antes de batir. Así se evita confundir miga sin hidratar con falta de líquido.

4. Incorpora ajo, sal y aceite de forma controlada

Añade medio diente de ajo y la sal. Tritura el pan con el tomate hasta que desaparezcan los grumos. Después vierte el aceite poco a poco mientras bates, con las cuchillas sumergidas. Si tu máquina exige parar para abrirla, incorpóralo en varias tandas.

El color se aclara y la crema se vuelve más uniforme al dispersarse el aceite. Prueba con una cuchara limpia antes de añadir el resto del ajo. Añadirlo todo al principio dificulta corregir un sabor demasiado fuerte.

5. Comprueba la textura y enfría antes de servir

Levanta una cucharada: debe caer formando una cinta gruesa, sin quedar como una masa de pan ni correr como un zumo. Guarda la crema tapada en la nevera. Tras enfriarse puede espesarse; compruébala otra vez antes de rectificar.

Cómo corregir la textura sin empezar otra vez

Demasiado líquido, demasiado denso o con pieles

Lo que vesQué comprobarAjuste pequeño
Está líquidoEl pan acaba de incorporarseEspera a que se hidrate y vuelve a batir
Sigue líquidoEl tomate tenía mucha aguaAñade 10 g de miga, hidrata y comprueba antes de repetir
Está demasiado densoEl pan absorbe muchoAñade 20–30 g de tomate triturado y mezcla
Hay puntos duros o pielesFalta trituración o coladoBate de nuevo o pasa por un colador fino
Aparece aceite separadoSe ha integrado malBate brevemente y comprueba antes de añadir nada

Estos incrementos son una forma de ajustar con control, no cantidades que haya que añadir siempre. Si necesitas grandes correcciones, revisa las medidas iniciales.

Ajo o acidez demasiado intensos

No existe un ingrediente que retire el ajo ya triturado. Puedes suavizarlo aumentando la base de tomate, pan y aceite en la misma proporción, pero tendrás más raciones. Añadir únicamente pan dejaría una crema pesada.

Si el tomate resulta ácido, prueba primero la crema fría. Más azúcar o bicarbonato cambian el sabor y no arreglan un tomate deteriorado. Para otra tanda, elige tomates más maduros y empieza con menos ajo. No se añade vinagre a esta fórmula base.

Guarniciones, conservación y preparación anticipada

Añade huevo cocido y jamón a cada cuenco justo antes de comer. Guarda la base y los acompañamientos por separado, tapados y refrigerados. Utiliza una cuchara limpia para servir y saca solo lo necesario.

Es una preparación sin cocción: no la dejes enfriarse sobre la encimera. Mantenla en la nevera, por debajo de 5 °C, como recomienda EFSA para alimentos perecederos. Evita dejarla más de dos horas sin refrigerar, siguiendo las pautas de ACSA. No se fija aquí una caducidad doméstica exacta para esta mezcla.

Salmorejo, gazpacho y versiones sin pan

El salmorejo se toma con cuchara y utiliza el pan para dar cuerpo. El gazpacho suele ser más líquido y puede incorporar pepino, pimiento y vinagre. Añadirlos no es necesario para preparar esta receta.

Una versión sin pan requiere otra manera de conseguir espesor. La preparación con Thermomix también necesita sus propias instrucciones. Se reservan para sus guías específicas; no sustituyas ingredientes ni apliques tiempos de otra máquina a esta ficha.


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